Zonas a Tratar
Las líneas de la frente, las “11” del entrecejo y las patas de gallo alrededor de los ojos son las zonas que se tratan con más frecuencia.

Suavizar las líneas finas que se acentúan tras años de expresión comienza con un plan conservador y trazado con precisión: relajar los músculos que pliegan la piel preservando, al mismo tiempo, el movimiento que hace que un rostro se vea como sí mismo.
Solicite una ConsultaEl Botox es un neuromodulador purificado que se utiliza para atenuar las contracciones musculares repetidas que están detrás de las líneas del entrecejo, las de la frente y las patas de gallo. El Dr. Kaimana Chow lo emplea como una herramienta de ajuste a medida, no como un congelamiento: coloca cantidades pequeñas y mesuradas allí donde refinan la expresión, dejando intacta la animación natural del rostro. Pacientes de toda la zona de Austin eligen este enfoque por un resultado que luce descansado y no alterado.
Las líneas de la frente, las “11” del entrecejo y las patas de gallo alrededor de los ojos son las zonas que se tratan con más frecuencia.
La dosis se ajusta a su anatomía para que las cejas sigan elevándose y los ojos sigan sonriendo: suavizados, no inmovilizados.
Una visita típica dura solo unos minutos, y la mayoría de los pacientes retoma su actividad normal el mismo día.
Los resultados son temporales por naturaleza; un sencillo ritmo de mantenimiento conserva el aspecto constante durante todo el año.
Se trata de inyección de neuromodulador (no quirúrgico), seleccionado para adaptarse a sus objetivos y su estilo de vida.
El Botox y los rellenos dérmicos suelen mencionarse juntos, pero resuelven problemas distintos. El Botox relaja la actividad muscular que crea las líneas dinámicas: los pliegues que aparecen al fruncir el ceño o levantar las cejas. Los rellenos, en cambio, restauran el volumen perdido y refinan el contorno allí donde el rostro se ha aplanado con el tiempo.
Muchos pacientes obtienen el resultado más equilibrado cuando ambos se planifican en conjunto en lugar de por separado. Durante la consulta, el Dr. Chow identifica qué inquietudes se deben al movimiento y cuáles a la pérdida de volumen, y luego ordena el tratamiento en consecuencia. Si el volumen forma parte de su objetivo, conviene comprender cómo los rellenos dérmicos se integran junto a un plan de Botox para un equilibrio combinado de inyectables.
La mayoría de los pacientes describe solo un breve pinchazo con cada inyección. Las agujas son muy finas, las sesiones son cortas y, por lo general, no se requiere anestesia.
La suavización suele comenzar en un plazo de 3 a 5 días, y el efecto completo se aprecia alrededor de dos semanas después del tratamiento.
Los resultados son temporales y suelen durar entre tres y cuatro meses. Un calendario de mantenimiento constante conserva un resultado uniforme con el tiempo.
No con un plan conservador y respetuoso del movimiento. El Dr. Chow dosifica para suavizar las líneas preservando la expresión natural.
La mayoría de las personas retoma su actividad normal el mismo día. El leve enrojecimiento o los pequeños bultos en los puntos de inyección suelen ceder en unas pocas horas.
Dé el primer paso hacia sus objetivos. Solicite una consulta con el Dr. Kaimana Chow y nuestro equipo.
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